sábado, 8 de marzo de 2014

Luego de varios intentos, insertó la imagen maravillosa de esa sonrisa en su mente.
La cúpula de sus ojos hinchados de tanto reir, de tanto llorar, se ciñieron en su espalda.
Una nube de incoherencia llenó su mente...

En el fondo de su ser solamente quería decirle, manifestarle, cuanto lo había pensado, cuanto lo había amado
en absoluto silencio...

Durante tantos días...

Durante tanto tiempo...

Pero simplemente calló.

Porque no podía, porque no quería, porque no... le... convenía.

FIN.

No conviene callar sin más.
Caminar sin mirar atrás.

Nunca, nunca más... 


CaRo